martes, 18 de noviembre de 2008

Ni frío ni calor - 0 grados

El año empezó frío, algo habitual en nuestras mediterráneas latitudes. Además, la tensión económica comenzaba a fraguarse y, por todos es conocido, que la situación no estará mejor a fin de año.

Era el momento de actuar, el año se presentaba complicado y seguro que había una vía de escape posible. Por mucha crisis, recesión o vete tu a saber, una cosa era clara, según las promesas de los que nos gobiernan las becas y otras ayudas al estudio no serían un blanco fácil a la hora de un recorte en los presupuestos económicos.

La decisión entonces fue fácil. ¿Por qué deben marchar a sus países de origen (como se viene escuchando desde hace un tiempo) los que tan bien fueron acogidos y que son un pilar importante en la economía de nuestro país? ¿No será mejor que me vaya yo a algún país donde no tenga que desayunar con crisis, comer con crisis y cenar con crisis?

En Murcia empecé el año y en Varsovia decidí acabarlo. Desde Polonia me encuentro como en un Mundo paralelo en el cual se sigue construyendo a destajo (por lo que me siento como en mi querido levante español), la venta de productos frescos tales como carnes, pescados, frutas y verduras aún no ha sufrido la proliferación de intermediarios (esto quiere decir bienes de primera necesidad a buen precio) y además puedes hablar de lo que quieras y hacer lo que te plazca ya que, aunque en materia social no andan muy avanzados, una creciente tolerancia se respira en la capital. Una cosa más, para los casos de añoranza, gracias a la red de redes puedes encontrar unas buenas dosis de crisis económica española.

A 0 grados empecé el año, a 0 grados os escribo (aunque a -10º o -15º lo acabaré),

NI FRÍO NI CALOR.


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miércoles, 29 de octubre de 2008

Jugando a comprar en Polonia

Ya os adelanté en otro post que los varsovianos y por extensión los polacos son bastante reacios a la implantación de la Moneda Única. El temor a una subida de precios excesiva y la diferencia del nivel de vida entre muchos de los países miembros de la Unión hacen preveer que la nueva moneda no llegará a Polonia antes de 2011.

Entre tanto, para los turistas o para los que como yo, estamos en Polonia pasando unos meses por temas de estudio o trabajo, es divertido comprobar como de un día a otro el precio en los alimentos, ropa, electrónica o cualquier otra cosa puede cambiar brutalmente en muy poco tiempo. Con una tarjeta de crédito o débito, VISA o MASTERCARD, por ejemplo, pagas en cualquier establecimiento y se te carga automáticamente en tu cuenta, siempre se tiene en cuenta el tipo de cambio en el momento de hacer la compra, por lo que hay que saber cuando comprar.

En la gráfica podéis ver claramente la evolución del Zloty respecto al Euro durante el último mes, observaréis como en un periodo de 3 semanas, con el mismo dinero, un día puedes permitirte comprar unas cosas y otro día no.

Fuente: Exchange-Rates.org

Ejemplo hipotético:

Compra semanal (pan, pasta, agua, verdura, ruta, carne, etc)
50 zł. – El 1 de octubre = 14’79€, el 23 de octubre = 12’82€
Ropa de moda (unos vaqueros o un par de camisas)
100 zł. – El 1 de octubre = 33’80€, el 23 de octubre = 39’00€
Ordenador portátil (de los buenos, es lo que tiene, aquí la electrónica es más bien barata)
2000 zł. – El 1 de octubre = 591’71€, el 23 de octubre = 512’82€

Si yo dispusiera de sólo 600€ en mi tarjeta de débito, el día 23 de octubre podría haber hecho la compra semanal, comprado ropa y también el ordenador portátil, e incluso, tendría para un par de compras semanales más. Sin embargo, si me hubiera dado por comprar el ordenador portátil el 1 de octubre, tendría que haber renunciado a comer y a vestir bien.

Esto parece un consejo de Enric para España Directo, pero como yo soy más sensacionalista me despediré con un “Esto es lo que está happening” en Varsovia, Polonia.

sábado, 18 de octubre de 2008

Recordando vs. olvidando

Un poco de historia

Aunque Varsovia sea la capital de Polonia y esto nos pueda hacer pensar que es la más rica, culturalmente hablando, ya os digo yo que no es así. En el país podemos encontrar una gran diversidad de pequeños pueblos y ciudades que conservan la esencia del lugar, por las que parece que no haya pasado el tiempo. No es un pequeño pueblo, ni me atrevería a decir que es una ciudad pequeña, pero Cracovia, la segunda ciudad en importancia, es un buen ejemplo de conservación de tradición, monumentos e historia. Pero bueno, nosotros nos centraremos en Varsovia, que es donde vivo.

Al pasear por la ciudad, concretamente por la Stare Miasto (casco antiguo), podemos observar las construcciones típicas, casas coloridas de 3 o 4 alturas con tejados en escalón donde aparece una buhardilla, plazas y calles empedradas que conservan edificaciones y monumentos que te transportan al pasado por momentos. Desde este escenario basta con andar unos 500 metros en cualquier dirección para que la fisionomía de la gran urbe cambie por completo y es que, aunque hay muchos que prefieren olvidar, más del 90% del casco antiguo de Varsovia fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Gracias al esfuerzo de sus habitantes y la ayuda económica de poblaciones polacas en el extranjero, la reconstrucción tras la guerra fue muy rápida y a llegar a esta ciudad cuesta imaginar que hace poco más de 50 años la mayoría de sus edificios, calles y parques no existieran. Los habitantes de Varsovia se encuentran divididos, entre los que prefieren olvidar y mirar hacia delante y los que creen que recordar el pasado les hace más fuertes y les ayuda a afrontar una nueva etapa. Para estos últimos, los gobiernos que se han sucedido en los últimos 50 años, se han encargado de reconstruir o conservar signos de la Guerra y, repartidos por toda la ciudad, son lugares de culto y admiración por parte de los polacos y también de turistas y visitantes.

Un poco de actualidad

Cambio climático, el Euro, política social, religión... Son ahora muy distintos los problemas que traen de cabeza al gobierno polaco y es que, desde que este país entrara en la Unión como puerta a la gran Europa del Este no han parado de sucederse los conflictos y desencuentros con la presidencia de turno. Ciertamente, los habitantes de Polonia viven un poco al margen de las pólemicas surgidas a raiz de la entrada en la Unión Europea y, como en muchas otras cosas, se encuentran divididos y a la espera de acontecimientos. Un buen ejemplo de la división de sus habitantes tiene su reflejo en el actual gobierno, donde las diferencias entre Donald Tusk y Lech Kaczynski, Primer ministro y Presidente de Polonia, respectivamnte, han quedado patentes en la cumbre de la Unión Europea donde Kaczynski se presentó por sorpresa a pesar de que la representación oficial de Polonia iba encabezada por el Primer ministro, Donald Tusk. - - - - - - - - - Foto: Donald Tusk y Lech Kaczynski - - - - - - - -

viernes, 10 de octubre de 2008

Contrastes de Varsovia

Todos antes de viajar a un país que no concemos intentamos averiguar un poco sobre sus costumbres, su día a día, el carácter de su gente, etc. Cuando además no sólo viajas por cuestiones de ocio sino que pretendes establecerte allí durante un tiempo por temas de estudios, trabajo o cualquier otro, entonces estás casi obligado a profundizar en la esencia del país. Lo cierto es que nunca es suficiente y siempre te sorprendes de lo que te encuentras. Varsovia me ha sorprendido, no cabe duda, pero creo que tras analiar pros y contras, el balance es positivo.

En un día normal en la capital polaca te pueden ocurrir muchas cosas, desde que te montas en el primer tranvía o autobus de la mañana hasta que coges un taxi o autobus nocturno a la hora de volver a casa.

Sobre los tranvías hay que saber que siempre pasarán 2 o 3 minutos antes de la hora prevista por lo que si llegas tarde no te molestes en correr pues ya lo habrás perdido pero también hay que decir en favor del trasporte público en Varsovia que está muy extendido y con mucha frecuencia. Cuidado a la hora de sentarte en algún medio de transporte, hay ciertos asientos reservados para personas mayores, embarazadas, adultos con niños, carritos de bebé, etc. En España ocurre igual, pero aquí se lo toman muy en serio, si no cedes tu asiento a una persona que lo necesita te mirarán mal, o peor, te gritarán hasta que quedes en ridíulo ante todo el mundo y querrás que te trague la tierra. Los vagones de los Tramwaj (tranvías) y los coches de los Autobuses (igual, autobuses) son algo arcaicos, con un poco de suerte te puedes encontrar alguno más moderno pero seguro que irás como anchoas en conserva, lo bueno es que al ir bien apretadito se contrarrestará la manía de lo varsovianos de llevar las ventanas siempre abiertas, vamos que estos tipos no tienen que envidiar nada a los vascos.

Durante el día se pueden hacer muchas cosas, aunque algunos de vez en cuando debemos de ir a clases de polaco o inglés, seminarios, prácticas, etc. Cuando el tiempo libre llama a nuestra puerta o los profesores no acuden a clase alegando atascos o viajes a congresos y encuentros (os prometo que es frecuente y eso nos encanta, jaja) pues hay que aprovechar para conocer cosillas o empaparse de la vida y costumbres polacas y esto quiere decir ir a tomar algo caliente, dar un paseo por la Stare Miasto (ciudad vieja) o simplemente pasear por el parque Lazienkowskie, un enorme jardín con lago incluído que está junto al Vístula y es la zona donde se encuentran las embajadas, entre ellas la de España. Un lugar que no podéis dejar de visitar es el "Museo conmemorativo de la primera Escalera Mecánica de Polonia", suena a broma pero es totalmente cierto, un conjunto de fotografías en blanco y negro y un cartel con las 14 normas que hay que aprender antes de subir a la escalera completan la exposición. Aquí estoy a pocos segundos de montar en la famosa escalera (tras de mí, las fotografías de las que hablaba).

Una cosa muy curiosa de la vida en Polonia es los horarios de los comercios y restaurantes, la cocina en estos últimos permanece abierta durante todo el día ya que los autóctonos no tienen una hora más o menos fija para comer, lo mismo te comen a la 1 que a las 5 de la tarde. El caso de las tiendas es muy similar ya que no cierran a medio día pero tampoco cierran ningún fin de semana, tampoco es algo muy extraño teniendo en cuenta que es una capital de país y en Madrid o Barcelona es más o menos similar. El tema de los bancos si que es más peliagudo, yo no sé en otras zonas de España, pero en mi Murcia natal tu no ves un banco abierto después de las 2 del medio día, puedes ver los jueves por la tarde abiertas las cajas de ahorro y solo entre octubre y abril. Pues aquí los bancos abren de lunes a viernes de 9 de la mañana a 6 de a tarde, eso de media, ya que hay algunos que abren antes o cierran más tarde.

Cuando cae la noche las opciones de ocio son muy parecidas a España, por un lado te puedes quedar en casa bebiendo, escuchando musica, hablando y riendo con los amigos, por otro lado puedes salir de copas a cualquier bareto o discoteca de la ciudad y ya si lo tuyo es combinar, pues puedes hacer las dos cosas, aunque con el frío que hace por la noche y si estas de fiesta en casa, creo que te piensas dos veces lo de salir para acabar la noche en la calle. De momento no he tenido ningún problema durante la noche varsoviana pero por el tamaño de los gorilas-porteros polacos y los problemas que te ponen para entrar a cualquier sitio, yo creo que en algunas ocasiones se tiene que liar gorda al llegar cierta hora de la noche. Bueno, un apunte importante, aquí los cubatas están milimétricamente medidos: 3 hielos, 1 chupito de alcohol y el resto de refresco o zumo. Más abajo podéis ver a Gosia, Basa, Kasia e Iwka (son sus nombres abreviados, aquí tdo el mundo tiene su abreviatura, seguro que no se escriben así, pero bastante que se pronunciarlos) haciendome los coros en un karaoke, fue divertido y diferente a las dos opciones mayoritarias en la fiesta nocturna polaca.


Tras ya casi 2 semanas en Varsovia me voy dando cuenta que las diferencias entre Polonia y España no son tantas y que en verdad es fácil adaptarse a un nuevo país, es cuestión de dejarse llevar por un autóctono con mucha paciencia y con ganas de un intercambio cultural, en este caso Polonia-España (Barbara-Victor) y es que es fácil compartir opiniones y experiencias cuando a ti te interesa lo que sé y a mi me interesa lo que me puedes enseñar.

Seguiré informando desde Varsovia, pues se me han escapado muchas cosas pero es que esto es como Big Brother, en Varsovia todo se magnifica.

viernes, 3 de octubre de 2008

Penelope Cruz - Celebrity hollywoodiense en Varsovia

Sé que para los españoles resultará difícil de creer, sé que cuando leáis esto pensaréis que es un sueño y lo peor de todo es que sé que me creeréis en todo lo que diga porque yo siempre digo la verdad o al menos lo intento.
Después de casi una semana en la capital polaca he descubierto que, a parte de que me encanta todo lo que como y bebo por aquí, Penelope Cruz está hasta en la sopa y os aseguro que ese tipo de alimento es la base de la dieta del país.

Camino de la Universidad, Penelope en una lona de 50 x 50 metros anunciando la firma española Mango (un anuncio de ese tamaño se rumoreaba hace meses por Murcia que era el más grande que nunca se había visto por el suereste español, también es cierto que en Varsovia son un habitual este tipo de campañas), más tarde me dirijo a comer a un KFC, lo siento pero a veces esos más de 20 tipos de formas de presentar el pollo me atraen demasiado, la cuestión es que me vuelvo a encontrar con la Cruz y su sedosa melena anunciando Elvive, el champú ideal para cabellos como el suyo, lo siento por Elvive pero polacas con cabellos largos, morenos y ondulados poquitas, creo que en este caso hubiera sido más acertado anunciar champú para otro tipo de cabellos, como el de su gran rival, la Scarlett.

Mi sorpresa mayúscula llegó cuando le pregunté a Barbara, mi mentora, sobre ella.
- Ey! Barbara, ¿sabes quien es esa que aparece en tantos anuncios?
- A ver... es una famosa actriz de Hollywood.
- ¿Que dices? Es Penelope Cruz, una actriz española.
- Pues aquí es muy conocida, por sus películas y bueno... es muy guapa.

Hay que ver lo que hay que oir. Parece que aquí sus películas han sido taquillazos y sus romances con Tom Cruise y posteriormente con el McConaughey no han tenido nada que ver en su vertiginosa carrrera hacia la cima de Hollywood.

Esto es lo que "Esta happening" en Varsovia, Polonia.